El cantante falleció este jueves 18 de junio en Nueva York, a los 62 años, tras una prolongada batalla contra un cáncer cerebral.
La música dominicana está de luto. Álex Bueno, uno de los intérpretes más queridos y versátiles del merengue y la bachata, murió la mañana del jueves 18 de junio de 2026 en un centro médico de Nueva York, donde residía desde hacía más de una década y recibía tratamiento. Tenía 62 años. Cantó uno de los éxitos más grandes de la salsa ‘Jardín Prohibido’, no era salsero propiamente dicho, pues su fuerte era el mereguen y la bachata, pero cantó salsa y bolero.
Su equipo de trabajo confirmó la noticia a través de un comunicado, en el que lamentó que su partida deja un vacío irreparable en el arte y en quienes admiraron su obra. Los representantes agradecieron las muestras de cariño recibidas y pidieron respeto a la privacidad de la familia durante el duelo.
Ocho meses de lucha contra la enfermedad
El deterioro de su salud se hizo público en septiembre de 2025, cuando se le detectó un tumor cerebral. En octubre de ese año, el propio artista anunció en sus redes sociales que había sido operado para extirpar el tumor y que la cirugía había resultado exitosa. Sin embargo, estudios posteriores revelaron la presencia de células cancerígenas, lo que obligó a iniciar un tratamiento. En sus últimas semanas permaneció ingresado en cuidados intensivos por complicaciones relacionadas con sus niveles de sodio y presión arterial.
Una voz que atravesó generaciones
Nacido como Alejandro Wigberto Bueno López en San José de las Matas, provincia de Santiago, Álex Bueno mostró desde niño una inclinación natural por el canto. Su carrera dio un giro decisivo en 1978, cuando ganó el primer lugar en un festival de la voz organizado en el programa de Wilfrido Vargas en la televisión dominicana. Aquel triunfo lo dio a conocer en todo el país.
Apodado “El Mayimbito” —por su parecido artístico con Fernando Villalona— y también “El Ruiseñor de la Sierra”, Bueno construyó una trayectoria de más de cuatro décadas. Pasó por la orquesta de Villalona, donde grabó uno de sus primeros grandes éxitos, y luego consolidó su nombre como solista, explorando con igual soltura el merengue, la bachata, la balada, la salsa y el bolero.
Su repertorio acompañó a varias generaciones de dominicanos y latinoamericanos. Temas como “Qué cara más bonita”, “Jardín prohibido”, “Colegiala”, “Esa pared”, “La radio” y “Que vuelva” se convirtieron en parte del cancionero popular. A finales de los noventa amplió su propuesta hacia la bachata con el álbum Bachata a su tiempo, y en años recientes grabó junto a Romeo Santos. Su último disco, El más completo, publicado en 2025, llegó a figurar entre los reconocimientos de la industria.
Resiliencia y fe en sus últimos años
La vida de Álex Bueno también estuvo marcada por desafíos personales. Durante buena parte de su carrera enfrentó problemas con las drogas y el alcohol, una lucha sobre la que habló abiertamente y de la que logró salir tras radicarse en Nueva York. En sus últimos años se reencontró con la fe, que describió como un sostén fundamental, incluso durante su enfermedad.
Un legado eterno
Con su muerte, la República Dominicana despide a uno de los artistas más completos y carismáticos de su historia musical. Su capacidad para transitar entre géneros y conectar con públicos de distintas edades lo convirtió en una figura de referencia. Aunque las leyendas se van, su voz seguirá resonando en la memoria colectiva del país y de todos los rincones donde su música encontró un hogar.